Un dí­a común


Hoy me despertó una llamada un tanto peculiar (desinteresada y con el fin de ayudar a un tercero); aun con sueño intente dar buen cause a las peticiones de mi interlocutor hasta que la tecnologí­a (celular) termino bruscamente y sin aviso con nuestro intercambio de información.

Ya por la tarde y después de triangular la información recibí una llamada desde Nantes, en este caso la tecnologí­a no brindo problemas aun cuando la llamada se originaba desde Francia, y no en la misma ciudad como la llamada matutina, cerrando así con la ayuda triangulada.

Después recibí­ una llamada para renovar la suscripción a una revista (es importante mencionar que ya tenia 6 meses de concluida la suscripción anterior) y al indicar la no disponibilidad de recursos me ofrece la suscripción sin necesidad de pagar, al menos no de momento; dándome un par de meses de gracia, sin necesidad de algo en prenda, por supuesto acepto.

Pero lo mas extraño fue que en el Sistema de Transporte Colectivo METRO, dicho sea de paso usamos millones de personas al dí­a, me toca compartir vagón con el Secretario de Relaciones Exteriores del país.

En verdad, sin guardaespaldas, ni medios de información, de pie con su siempre impecable atuendo acompañado de algunos de sus colaboradores… ; )

,

Leave a Reply